domingo, 12 de octubre de 2014

CARTAS JAMAS ENTREGADAS. (FERNANDO).


Te conocí a mediados de octubre del 2013, no quería estar encerrado en mi mente, quería perder mi tiempo en algo que me llenara y me hiciera sentir mejor.
Tu sonrisa fue lo que me atrapo, esa hermosa sonrisa fue la culpable de todo. Sedujo a mis labios, tu cínica sonrisa, tus bellos ojos, tu aroma, tu.
Yo sabía muy bien que esto terminaría mal si me lo tomaba en cerio, sabia que iba a sufrir, que eras alguien completamente distinto, no teníamos nada en común, odiaba la manera en que hablabas, eras tan banal, pero algo me llamo la atención, por algo estabas en la universidad, por algo habías entrado a una universidad tan distinguida. Supuse que si iba a estar contigo, tendría que tomar la situación con madurez y dejarme de miedos.
Eres alto, algo a lo que jamas me e podido resistir, hueles delicioso, dime que persona podría dejar de olerte, organizado, inteligente, pero muy, muy, MUY torpe, odias llorar, no te dejas acompañar en los momentos difíciles, sabia eso, lo sabia muy bien, y aún así decidí pedirte que fueras mi novio.
Tu sabias que esto marcharía no tan bien, tenias muy poco tiempo de haber terminado tu relación anterior y no te diste tiempo para superarlo, te guardaste todo como siempre lo haz hecho, pudiste haber evitado todo esto.
Yo estaba en tratamiento psiquiátrico, a ti no te importo, como tampoco te importo la manera en que yo vivía, odiaba saber que tus padres no aceptaban tu preferencia sexual y odiaba saber que tendríamos que escondernos cuando fuese necesario, y yo torpemente le reste importancia al saber que ellos no vivían en esta ciudad, y que los veías solo en vacaciones.
Mi primer gran error fue aceptar tan rápido la propuesta de dormir contigo, y dejar que me presionaras con que fuera en mi casa, ¡FERNANDO!, jamas había traído a alguien a mi casa, yo jamas quise romper esas sencillas reglas, y a ti no te importo, parecías nervioso pero no incomodo, todos te aceptaron muy bien en mi familia, y solo sonreías, esperaba que lo consideraras, y ahí otro error.
Lentamente me fuiste jalando a tu mundo, sin permitirme opinar al respecto, y supuse que después tu me permitirías llevarte al mio, y eso, jamas sucedió. Al contrario, llegaba a haber ocasiones en las que todo lo que tu decías a mi me gustaba, comente a endiosarte, sin darme cuenta, ya eras quien movía mi mundo, ¡maldición!.
Aquel día en que fuimos al cine a ver "EN LLAMAS", ese día fue cuando me enamore de ti, fue la primera vez que dormí contigo, todo, todo fue una mentira, una terrible mentira.
Esas malditas promesas que nos hicimos, la maldita vez en que me dijiste que querías ir por mi al terminar mi jornada laboral, yo no quería que supieras donde trabajaba, pero aún así, decidí dejarte entrar cada vez mas en mi vida, quería enamorarme, a partir de esos días nada mas me importo y fuiste mi prioridad, nada mas.
Mi mente vagaba, tu me insinuabas dar aquel paso que todo mundo quiere dar en una relación, yo no quería ir a un hotel, quería que fuera en una casa, y no hubo mas remedio que en la mía... gran error, y uno mas grande el permitirte elegir el rol sin si quiera haberme preguntado que quería yo.
Maldita sea, me enamore de tu egoísmo, no me gusto, pero me encanto tu cuerpo, tu hermoso cuerpo, solo tu que eres tan letalmente bello no eres tan bueno en ello por que jamas te a hecho falta. Eres un fácil.
Todos me veían cambiar, planeaba osas sin ti y contigo, conocí a tus amigos, pero, ¿sabes algo?, ¡jamas quisiste conocer a los míos!, y volví a no darle importancia, no me dabas tiempo para estabilizarme económicamente, amabas las cosas caras, siempre era cine, café, tiendas, paseos... Siempre e odiado eso, no soy ese tipo de gay, la música para ti no era mas que algo para entretenerte, no regia tu vida, no te transportaba a otro lugar, el cine era para matar tiempo, no encontrabas en el mensajes ni "moralejas", pensabas en hacer ejercicio, y amor perdóname, pero siempre tuviste mas peso del que debiste tener.
Jamas me han gustado las fiestas, y solo bailo cuando estoy muy feliz, cuando me siento en confianza y cuando con las personas que estoy no me hacen sentir menos, y por eso me veías incomodo, jamas te preguntaste ni me preguntaste por que me intimidaba fácilmente.
En años nuevo, mi familia estaba muy separada, y aún así los force para que tu estuvieras con nosotros, eso era lo que tu me pediste, lo que según tu querías, el pastel que trajiste me hizo pensar que me tomabas en cerio, y tal vez lo comenzabas a hacer, solo hasta finales de febrero, solo hasta esos días fui completamente feliz.
Mi primer 14 de Febrero perfecto, cine, tu cama, tu y yo, velas, y un amanecer a tu lado...
Fue perfecto, son de las muchas cosas que te agradezco, pero francamente también las odio, por que no se si mentiste muy bien.
Llego el momento en que decidiste entrar a trabajar y todo eso lo resumiré en: Acepte entrar a trabajar contigo, acepte humillarme, que te burlaras de mi, te deje ir a aquella fiesta en donde todo mundo pudo ver lo tan enamorado que estaba de ti y lo iluso que fui. Tu, aquel ser tan libre, tan atractivo, que después de conseguir algo que muchas personas anhelan tener, disides probar otros labios, y otros cuerpos, claro... Angel te amaba tanto como para dejarte ir, y te amaba tanto como para ocultar su enojo y dejarse pisotear para que tu estés a gusto.
¿Sabes que es el amor?, ¿Tienes idea de que tan fuerte es?, ¿Lo pensaste aunque fuese un poco?.
¡NO!, yo se que no.
Me terminaste después de casi dos meses de tortuosa espera, día a día te alejabas mas de mi, conociste gente nueva, alagabas a otros chicos frente a mi, y todavía me pedías mi opinión, y aún así yo asentía... ¡maldito!.
Me cortaste bien, en eso no tengo problema, eso es de lo que mas te agradezco, tuviste el valor de hacerlo de frente y aunque con mucho rodeo, usaste las palabras correctas, aunque mentiste de nuevo, ya lo sabia.
Odie el momento en que me pediste vernos de nuevo, y me odie a mi mismo por no negarme, odie permitirte usarme.
Ahora no tengo nada de ti, nada mas que unas cartas, tu chamarra, un vídeo tuyo, tus libros, y otras cosas que compartimos, solo es pasado, y ahora te pregunto: ¿Cuantos corazones mas haz roto?.
Se que esto va para largo y que me romperán mas veces el corazón, pero créeme que jamas volveré a permitir alguien me use como piso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario