Día tras día deje pasar, parecía que el tiempo jamas se detendría, nunca pasará aquello, el sol deberá tardar miles de millones de años para que se apague, para que muera. Mientras nosotros envejecemos para después morir, soñamos con dejar un legado, un pedasito de nosotros vivo para saber que lo hicimos bien.
Caminé mucho, mire a millones de personas, comí demasiadas cosas, vomité algunas, derramé litros de lagrimas, y puedo asegurar que si todos mis gritos se unieran en uno solo... en este momento quizá estaría mudo... casi como ahora.
Me miré en el espejo, el niño que veía antes frente a mi... a crecido... lo veo... le sonrío, pero el ... el ya no está... en su lugar, está aquel chico de 24 años, con tal mirada... aquella que te culpa, que te mira con dolor. Ahora ya no ríe, a enmudecido, no le noto un poco de brillo, su piel esta opaca, quizá el sol le brindo el tono.
Ese muchacho, ese joven, luce débil, luce muy delgado, casi a los huesos... hay mucho dolor, aquel niño que ahora es un hombre... parece que jamas conoció el amor, la felicidad... o la esperanza...
me mira juzgándome, y me pregunta: ¿Porque?...
-Soñé-susurra con voz quebrada- que cuando fuera grande, sería feliz... y si yo soy tu... ¿Por que no lo estoy?...
Sus ojos se humedecen, gota a gota su alma habla a través de aquel liquido, su dolor me duele...
-Si,- le contesto- soy el culpable, no hice mas por ti, soy un egoísta, y quisiera enmendarlo y recuperar el tiempo...
No hay medida del tiempo en este momento, solo el y yo, y quiero matarlo, quiero a la vez su perdón, y quiero sentirme bien, quiero escapar de esto.
Quiero golpear el espejo mediante el cual puedo verlo, pero no debo, quiero realmente eliminar amis fantasmas... pero... ¡yo soy todos ellos!, soy aquel bebé, aquel niño, adolescente, muchacho, adulto ... soy todos, soy aquel que se mintió a si mismo, soy aquel que se trató de quitar la vida innumerables veces... y soy aquel que le negó la felicidad a largo plazo... a aquel niño que quería sentirse bien...
Me miro mas, estoy desnudo, mi piel está gastada, no tanto como la de un viejo, mi aroma es un poco dulce, mi esencia... aun se siente como la de un niño... un niño asustado.
Soy aquel monstruo que acaba con todo a lo que le teme, y niego toda oportunidad de felicidad a aquel niño, intentando protegerlo sin darme cuenta que lo daño mas...
Soy un monstruo, por eso ahora, el que manda es el, es ese niño que solo quiere sonreír...
-Anda pequeño, aquí tienes tu cuerpo, aquí tienes tus sueños, tu fe... todo el color que mas te gusta, ¿ves esta caja?, cuando la abras, fíjate bien que nada se te escape, aquí guardé nuestros sueños, debes tomarlos uno a uno, son muy luminosos, y ríen demasiado, parece que juegan pero no es así, debes cuidarlos, y debes alimentarlos, por que ellos te llevarán a aquella tierra que construimos juntos. Aquí tienes este pequeño morral, dentro coloqué cada uno de nuestros dones, están un poco oxidados por la falta de practica, cuídalos bien, aun son útiles, cuando no te sientas suficiente, mete la mano... y siente como se mueven... y lo mas importante, toma está cuerda, es muy resistente, debes colgarla en tu cuello, es nuestra seguridad, y a partir de esté momento te dará todo el valor necesario para enfrentarnos al mundo.
El niño está sonriendo, su mirada brilla, y sale corriendo, si, debo dejarlo libre, quiero su perdón... Ese niño es inocente, ese niño es mi amor.
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